Dim Sum, pequeño aperitivo con corazón

El negocio gastronómico asiático está en alza, es un hecho. Y parte del éxito se debe a la evolución que ha experimentado su cocina a la par que la decoración de sus establecimientos en nuestro país. El minimalismo, la cuidada ambientación y el trato cada vez más refinado, a la altura de las exigencias occidentales, lo están convirtiendo en uno de los espacios preferidos en el ocio de la restauración. Una evolución nada lenta a pesar de que casi nadie recuerda aquellos establecimientos donde los ornamentos exóticos pasaban por relieves de regordetes niños chinos sobresaliendo de inmensos cuadros sobre llamativos empapelados de color rojo. Los restaurantes chinos se han transmutado en templos de cocina asiática. Aquellos locales donde una música infernal y estridente, rebosante de notas agudas, se colaba en los oídos de los comensales mientras degustaban arroz tres delicias, pollo al limón o cerdo agridulce han quedado atrás junto a las ilusiones ópticas de cascadas y ríos.

La elevada gastronomía asiática que está invadiendo nuestras calles sobresale  por ofrecer una esmerada selección de productos difíciles de encontrar o de preparar. Por ir incorporando a sus arroces, tempuras y terayakis platos llamativos y sabrosos como el sushi, el sashimi o el maki, o las increíbles, suaves y deliciosas empanadillas Dim Sum, cuya mejor y más correcta traducción es “tocar el corazón”.  

De origen cantonés, lo que hoy consideramos un aperitivo fue durante décadas el desayuno y tentempié de la clase trabajadora china. Definir el Dim Sum y explicar las sensaciones de su ingesta no resulta nada fácil, sí en cambio lo es su apariencia, cuya presentación, influye visiblemente en el ánimo del comensal que comparte el alimento con el resto de sus acompañantes.

Junto a la variedad de sabores, la presentación del Dim Sum es otro de sus grandes atractivos.

El Dim Sum es un plato ligero, ideal para abrir el apetito y charlar mientras se espera el resto del menú. Este plato puede estar formado por una masa hecha de trigo o maíz (wotongs), de harina, e incluso por hojas de árbol (comestibles). A todas ellas se les da diferente forma, indicios para su identificación. Pero lo cierto es que casi siempre son de aspecto redondeado, bolitas que simulan paquetitos o pequeñas bolsas. Pueden estar rellenos de carne, pescado, marisco o vegetales, solos o combinados. Y pueden cocinarse al vapor, fritos o a la parrilla.  

La gran variedad de Dim Sum garantiza la satisfacción de cualquiera y los expertos recomiendan acompañarlo con té. Cuando se sirve el Dim Sum, que reposa sobre el fondo de una olla, generalmente de bambú donde además se ha cocinado al vapor, independientemente de su envoltorio, el alimento está caliente. Escoger y descubrir su corazón es otro de los elementos sorpresivos que hacen de este plato algo especial.No resulta tan extraño que el descubrimiento de sabores desconocidos en nuestra cultura esté ganando adeptos entre el público español, sobre todo entre los más jóvenes quienes suelen ser más proclives a la novedad.  

La nueva cocina asiática ofrece platos comedidos en cantidad pero cargados de grandilocuente saboridad que cautivan y hacen del ritual de la comida una experiencia alternativa. Si a la excelencia culinaria se añade la sabia construcción de rincones armoniosos en los que esa cocina, estéticamente bien presentada, se acompaña con telajes y cuberterías de refinado diseño, se obtiene el valor añadido que desean muchos comensales.   

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