Javier Bauluz, fotógrafo y artífice de Piraván

Periodismo y Derechos Humanos es la apuesta de la productora multisoporte Piraván.

A Javier Bauluz debemos la suerte de contar con un proyecto periodístico ilusionante. Lo que no es banalidad para los tiempos que corren. Hace ya algunos meses que este fotógrafo presentaba Piraván, productora independiente, cuyo objetivo es elaborar información de calidad, disponible en múltiples formatos, y basada en los derechos humanos. Para ello, Piraván cuenta con una extensa red de colaboradores por todo el mundo. Bauluz parece un hombre íntegro; lo demuestran sus andanzas y los hechos. Emociona cuando se le lee sincero afirmando que “el periodismo es un servicio a la sociedad”.  Esta nueva e ilusionante aventura viene a constatar lo fielmente que cree en las siglas de la nueva productora.  

El fotoporiodista Javier Bauluz.

El fotógrafo reclama, entre otras cosas, la recuperación del control de la profesión. Javier Bauluz no oculta su preocupación porque siente que el periodismo “ha perdido su norte: la información veraz al servicio del ciudadano”, palabras que recogía B. Yuste para el diario ABC en el pasado mes de junio.La traviesa, pilla y sinvergüenza Piraván supone la avanzadilla del periodismo multiformato y la base que garantizará la continuidad y el protagonismo con los que se ha desarrollado la profesión, hasta que poderes y política han intervenido en el proceso divulgando información interesada. Javier Bauluz sostiene que la tecnología y sus costes brindan “[…] la primera posibilidad en la historia de no tener que depender técnica ni económicamente de unos grandes medios con gran poder económico”. El fotógrafo y todo su equipo, quieren ofrecer información sin intereses, “información humana por encima de todo”.  

Fuerteventura, 2002. Fotografía de Javier Bauluz. El fotoperiodista lleva años retratando los dramas de la imnigración que arribar a España

El proyecto Piraván es fruto de una experiencia que viene de lejos y que el fotógrafo ha sabido conjugar con grandes dosis de conciencia. De formación autodicta, Bauluz empuña la cámara desde que en 1981 descubre su auténtica vocación a tenor de unas imágenes que capta en una manifestación en el Hyde Park de Londres. Y así lleva cerca de 27 años. Su inclinación natural son las escenas que reflejan situaciones sociales, comprometidas en la mayoría de los casos. Escenas con fuerte carga emocional y con tendencia a suscitar reflexiones profundas que no siempre caen bien, pese a la burda e indecente realidad que cuentan.  

Ese fue el caso de la polémica generada por una de sus fotografías realizadas en Tarifa, en el año 2000. Imagen objeto de una seria discusión entre el fotógrafo y el periodista Arcadi Espada que se vio zanjada con la resolución del Consejo de Información de Cataluña a favor del fotógrafo en cuya cámara, como dice José Saramago “lo mismo caben besos como cuerpos destrozados”. El mismo Bauluz zanjaba entonces la cuestión sirviendo la definición y esencia de su oficio: “Si el fotoperiodismo es algo, es intentar resumir una información en una sola imagen. Y la elección del ángulo y el momento es lo fundamental”.     

La indiferencia de Occidente, Tarifa, año 2000. Esta imagen fue objeto de controversia entre Bauluz y el periodista Arcadi Espada. El Consejo de Información de Cataluña falló a favor del fotógrafo.

A Javier Bauluz nadie le ha regalado nada, su reputación se debe a la confianza y el esfuerzo personales. Ha estado en protestas nacionales e internacionales, en guerras y posguerras, en poblados y en ciudades. Marruecos, Bosnia, Ruanda, Chiapas, Chile, Guatemala, Nicaragua, El Salvador, Panamá, Sahara, Kósovo… La lista parece infinita.Viajes, gentes, horrores y escenas que ha vivido o protagonizado realizando su trabajo como fotoperiodista para las agencias Associated Press, Reuter, Staff, VU y Gamma. Imágenes que se han publicado en El País, El Mundo, La Vanguardia, el desaparecido Diario 16, y en la revista Interviú. Fotografías que se han paseado por las páginas de las principales cabeceras internacionales como The Washington Post, The New York Times, Liberation, The Independent, o Der Spiegel; y las revistas Newsweek, Time y Geo.    

El fotoperiodista puede presumir de haber sido galardonado con premios tan importantes como el Pulitzer en 1995. Y algunos más de ámbito nacional como el premio Libertad de Periodismo de Luis del Olmo y el Godó de Fotoperiodismo, ambos en 2002.

Bauluz ha colgado sus fotografías en exposiciones en Europa y Estados Unidos, y cuenta con varios libros en el mercado. Sin embargo, divulgar y compartir conocimientos ha sido otra de sus preocupaciones, de ahí que sea habitual  conferenciante en seminarios y grupos de trabajo; desde 1997 es, además, el director del Encuentro Internacional de Fotoperiodismo de la ciudad de Gijón, que goza de gran reputación.     

Esta imagen fue galardonada con el Premio Pulizter en 1995. Bauluz es el único español que ha obtenido el galardón. La imagen está tomada en Ruanda.

Bauluz no ha reducido ni un ápice el ritmo de su actividad. Ayer día 20 participó en una mesa redonda organizada por Amnistía Internacional en Las Palmas de Gran Canaria, en la que se debatió la situación de vulnerabilidad de millones de personas a las que le resulta imposible defender los derechos contenidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Y, también desde ayer,  con motivo del Día Internacional Contra la Violencia de Género (que se celebrará el próximo día 25 de noviembre), podemos asistir a la exposición La violencia contra las mujeres en Guatemala, en Asturias. La exposición incluye la proyección del documental contra la violencia de género Noticia de los Nadies, dirigido por este fotoperiodista que se ha inspirado en el poema de Eduardo Galeano, Los Nadies.  

Una carrera agotadora pero llena de éxito, personal y profesional. En la actualidad combina viajes, ponencias y exposiciones con el trabajo en Piraván, sus fotografías y las clases de Fotoperiodismo que imparte en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Javier Bauluz, que nos regala con su trabajo escenas apabullantes y sobrecogedoras en las que no siempre el terror se hace explícito, parece incansable, y puede que realmente lo sea.     

Enlace a la página web de Piraván: http://www.piravan.com/

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