Guido Argentini, escultor de la belleza

Guido Argenti, 2008

Serie Women. Fotografía de Guido Argentini.

Hay una línea más o menos clara que separa lo vulgar de lo elegante, lo grotesco de lo bello, lo artificial de lo natural, y, por supuesto, lo obsceno o impúdico de lo erótico y la sensualidad. Esa línea se puede traspasar tanto en lo personal como en lo profesional, pero en cuestión de arte su transgresión supone acaparar un público u otro, y consecuentemente, aglutinar uno u otro éxito. El fotógrafo Guido Argentini es uno de los pocos profesionales de la fotografía que ha conseguido llamar la atención de todos los tipos de públicos al ser capaz de retratar cuerpos desnudos de mujer con sensibilidad y diferentes dosis de sutiliza.
 
Su particular historia con el mundo de la imagen comienza a los 23 años. Tras haber estudiado tres cursos de medicina en la Universidad de Florencia, su ciudad natal, el joven Guido decide convertir su afición en eje profesional de su vida. Se lanza a trabajar en moda y sus fotografías comienzan a aparecer en publicaciones de belleza.

Desde 1990 Argentini vive entre Estados Unidos e Italia. Sus trabajos se han editado en revistas como Marie Claire, Vogue, Men’s Health, Panorama, PlayboyMax y Maxim, entre muchas otras. Ahora, está a punto de publicar su último libro.

El éxito alcanzado por este fotógrafo avezado en la erótica  del desnudo bello ha hecho que sus fotografías estén seriamente cotizadas. Su pasión por la anatomía puede tener su origen en sus estudios médicos pero es en el terreno fotográfico donde han encontrado posición. “Su devoción por el desnudo fotográfico es fruto de su amor y sus sueños con las mujeres”, afirma Anthony Lasala en el monográfico que sobre esta temática ha publicado para la editorial Electa.

Silvereye. Guido Argentini

Imagen de la serie Silvereye de Guido Argentini. Editorial Te Neues Pub Group, 2003.

El primer libro de Guido Argentini titulado Silvereye es un gran ejemplo de la maestría de la composición. En él ofrece una visión hasta entonces completamente desconocida sobre la desnudez y su relación con la geometría. Paisajes desnudos y en danza, en los que modelos bañados en pintura de plata adoptan posturas sugerentes, incluso retorcidas, donde se realza la belleza de los cuerpos. No es de extrañar que el conjunto de fotografías que componen el volumen sea lo más exquisito que encontramos en su todavía brillante carrera, en la que influye también el hecho de que el artista ha sido siempre un gran apasionado de la escultura y la danza. Argentini tiene mucho recorrido y lo demuestra en cada uno de sus trabajos.

Sobre Silvereye se ha escrito y también se hablado mucho. Pero es el propio Guido el que nos ofrece la exposción más correcta de este trabajo al centrarlo en la sensualidad. De hecho, los rostros de las modelos casi nunca se ven, y cuando se ven, sus ojos nunca miran directamente a la cámara. “Las mujeres que yo retrato son mucho más una representación de la abstracción de la belleza que un reflejo de los valores estéticos tradicionales que el mundo de la moda se toma tan en serio”.

El fotógrafo sopesa muy bien su tiempo, no le apremian fechas ni publicaciones como demuestran los diez años que tardó en recopilar otra de sus obras más conocidas. Bien por la temática en sí o por la elaborada estética de las escenas, Habitaciones Privadas, lanzado en 2005, impactó en el mundo artístico, fotográfico y masculino. El erotismo que aparece en esas páginas contiene dos matices relevantes que afectan al trato que a la mujer se le ha dado desde entonces. Sin negar el elevado contenido sexual que rezuman sus imágenes, es cierto que éste se subordina a la mente del observador. Argentini buscó en Private Rooms el contraste entre el lujo de habitaciones de hotel con mobiliarios menores de moteles y hostales donde tejidos acrílicos, vinilo y sky dominan ramplonas estancias. En principio, las imágenes artificialmente elaboradas, muestran un universo femenino único conjugando fantasía masculina con aspectos menos conocidos o velados que se encierran en la mujer.

En cualquier caso el libro posibilita al espectador la evanescente transmutación voyeur. Aspecto que también estuvo presente en su penúltimo trabajo, Reflections, donde de nuevo son mujeres de extraordinario físico las que se buscan en el espejo.

Guido Argentini

Los libros de Guido Albertini, Silvereye, Private Rooms y Reflections, tienen como protagonista el cuerpo femenino del que ofrece una perspectiva erótica pero elegante.

El fotógrafo reconoce que a lo largo de su carrera ha podido comprobar cómo el desnudo fotográfico “es probablemente el tema más difícil de todos, pero por esa misma razón es el más estimulante. Es un desafío constante”.

Durante estos años de ardua preparación y trabajo Albertini ha comprobado que la actitud de la modelo depende de la personalidad del fotógrafo y de la clase de atracción que se crea entre los dos.  Se favorece “una interdependencia relacionada con la sexualidad”. Pero en cualqueir caso, el fotógrafo no duda en añadir que toda forma de arte, ya sea un cuadro, una escultura, un poema o una fotografía, siempre es interpretada de acuerdo con la sensibiliad y la cultura del espectador.

Guido Argentini, fotógrafo

El fotógrafo Guido Argentini, de origen italiano, reparte tiempo y trabajo entre Estados Unidos, Miami e Italia.

Las fotografías de Guido Argentini no han terminado de perder la conexión con la originaria concepción fotográfica. Pero la fotografía ha cambiado mucho en estos últimos años favorecida por la innovación tecnológica. Equipos digitales y programas informáticos permiten transformar en realidad casi cualquier pretensión. Y la fotografía de moda, cuando no cualquier otro género fotográfico, está entrando en el peligroso juego de la manipulación con todas las implicaciones psicosociales que ello acarrea. Guido Argentini no duda al afirmar al respecto que “algunas fotografías de desnudos están tan retocadas mediante ordenador que los cuerpos parecen de plástico”. Y añade que no entiende “la búsqueda de la perfección como batalla contra las cicatrices y demás defectos”. Una batalla que aniquila la energía contenida en cualquier fotografía. Para el fotógrafo, la perfección es “veracidad y vitalidad”. Aunque éstas puedan estar adornadas por un buen decorado y un pertinente atrezzo.

Enlace a la página web del fotógrafo Guido Argentini: http://www.guidoargentini.com/

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