El periodismo que viene

 Periodista multimedia

Del congreso que sobre periodismo ha tenido lugar en la sede de El Mundo han salido interesantes cuestiones y alguna que otra solución a la situación actual por la que atraviesa la prensa. Periodismo profesional y contenidos de pago en la red frente a “intrusos digitales”, parece ser la principal conclusión de unas jornadas periodísticas enmarcadas en la VIII edición de los Premios de Periodismo Internacionales de Periodismo.

El diario The Daily Telegraph y el analista y escritor paquistaní Ahmed Rashid, han sido los triunfadores. Para el Daily va el Premio Reporteros que recogió su director Will Lewis, y Ahmed Rashid obtuvo el Premio Columnistas que dedicó a Julio Fuentes y Julio Anguita Parrado, víctimas de la profesión que ejercían para El Mundo.

Pero más allá de reconocimientos, resulta edificante que se lleven a cabo este tipo de debates y encuentros que, por lo general, vienen favorecidos por convulsiones económicas pero que deberían formar parte de una normalizada agenda en cualquier medio de comunicación.

La profesión anda necesitada de atención y medidas urgentes. Lo están los propietarios, lo están los empleados, los despedidos que buscan nueva ubicación –como los compañeros de La Opinión de Granada, cierran y a casa-, y lo están los jóvenes periodistas que cada año son arrojados de facultades sin que pueda absorberlos el mercado laboral. Así que me parece todo un acierto del últimamente en boga periódico del siglo XXI ofrecer este espacio para la reflexión encaminada al hallazgo de soluciones.

Escribía Manuel Piña en relación con las opiniones vertidas por numerosos expertos que la relación del columnista con el lector ha cambiado. De vertical ha pasado aWho Killed the Newspaper horizontal debido a la interactuación que facilitan las nuevas tecnologías. Cuestión fundamental para entender hacia donde navegamos porque el redactor tiene que aprender a interactuar con el lector y manejar el entorno multimedia (característica para lo que muchos ya están preparados). Y a esto hay que añadir otra afirmación esta vez vertida por Chirs Elliott, director adjunto de The Guardian durante los debates Libertad y Opinión.  “No podemos tener columnistas que no conozcan el tema sobre el que escriben, […]. Los lectores quieren un comentario elaborado”, dijo Elliott y tiene toda la razón. Nosotros ya sabemos desde hace tiempo que la especialización es el futuro, la única puerta que abrirá oportunidades a los productores de contenidos.
 
Otra de las novedades que han salido de este encuentro tiene como punto de partida la cabeza de Juan Antonio Giner, Presidente de Innovation Media Consulting Group. Ofrecía al periodista Eduardo Fernández, responsable de su entrevista, una suerte de decálogo con el que vislumbrar entre penumbras. Para el analista es el momento de inversión. La crisis traerá oportunidades que deberán aprovechar las cabeceras. ¿Cómo? Ofreciendo a los lectores (clientes al fin y al cabo) marcas de referencia, credibilidad. La lucha por tanto se encuentra en la red y en ella participan profesionales y amateurs. Las noticias paquete no tienen futuro. “Sólo la independencia genera credibilidad, la credibilidad, lectores; y los lectores, la publicidad”, aconseja. Por tanto, el futuro nos depara diarios de síntesis, analíticos, interpretativos y explicativos: “más view papers que news papers”, aclara Giner.
Ilustración de Ulises para El Mundo. Especial Documentos, VIII Premios Periodísticos de El Mundo. 04.11.09.

Ilustración de Ulises para El Mundo. Suplemento especial VIII Premios Periodísticos de El Mundo, 04.11.09.

Bajo su punto de vista, en ese futuro que dibuja “sobrevivirán unos pocos (periódicos), pero los exclusivamente digitales también perecerán”. El modelo de negocio pasará, presumiblemente, por la fórmula freemium (una combinación de pago on-line y acceso gratuito). Quizá la diferencia radique en esa calidad de contenidos tan alabada pero frecuentemente vapuleada. Y a este respecto tengo una única objeción que hacer. Está dirigida a magnates y propietarios: si tan importante es el mensaje para captar clientes y aumentar negocio, que lo es, y en cuya síntesis reside el encanto y es con lo que se justifican los sacrificios de esta profesión, deberían realizarse con mayor frecuencia este tipo de reuniones pero incluyendo además otro de los temas estrella: la precariedad de muchos redactores y la sobredimensionada nómina de otros tantos más que hacen bastante menos que los primeros. Aunque esto es una cuestión de cacharrería interna, de utopía e ilusión; en definitiva, un asunto que no se suele desvelar, pero deben tener presente estos empresarios que también influye, daña y afea resultados (los de todos).

Por eso me parecen tan acertadas las palabras de Antonio Giner quien piensa que Internet y las redes sociales son una increíble oportunidad de negocio. Y para no perder el tren, la prensa debe integrar sus redacciones de verdad, no ensayar convergencias paralelas. Reclama, (¡recomienda!), la construcción de una redacción basada en una cultura periodística multimedia. Esta es presumiblemente la radiografía más fiable sobre el periodismo que viene, según el anuncio del periódico del siglo XXI. Pero en el fondo, nuestro oficio, no ha cambiado ni cambiará tanto, porque como apunta Antonio Giner, “los periodistas debemos seguir siendo lo que siempre fuimos y seremos: buscadores y contadores de historias. Cazadores y cocineros”.
Ramio Alonso, Ilustración

Ilustración de Ramiro Alonso, dibujante y director de arte del diario El Observador de Montevideo.

“La idea del periodista multimedia que hace equilibrios mientras escribe, graba y filma una noticia es eso, una caricatura”, añade. Y tiene mucha razón Antonio Giner porque la profesión y todos sus implicados, que deben estar a la altura de las exigencias multimedia, se merecen, me parece a mí, mayor respeto que una selección de contenidos y personal basados en hormonas para las que prácticamente todo vale, cuyos resultados hacen malabarismos de lo facilón, y que generan su precariedad a la vez que perpetúan la nuestra.

Precisamente la convocatoria de la Federación Internacional de Periodistas (FIP) instaba a informadores de 116 países a movilizarse en señal de protesta contra la precariedad laboral en la profesión. Y es el tercer año consecutivo que se pone en marcha la iniciativa. Esta vez el lema ha sido “En pie por el periodismo”. En nuestro país la Federación de Sindicatos de Periodismo escogió el eslogan: “Mi precariedad es tu desinformación”. No hace falta decir más, las noticias versan sobre la gente y detrás de ellas encontramos también otra mucha gente.

Por lo que toca al aspecto más técnico, gracias a El Mundo, sus jornadas y los participantes vemos alguna luz aunque continuamos con la incertidumbre laboral en las redacciones. Las palabras de Raúl del Pozo que cierran el suplemento especial editado por el periódico con motivo de estos premios periodísticos alumbran algo más este proceso de cambio en el que está sumergida nuestra prensa: “Escribir no es una comedia, sino, en muchas ocasiones, un drama y un suplicio. El lector no necesita genios, sino claridad, ritmo, buen lenguaje y belleza”.

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