Sobre libertad de prensa en España y política en televisión

Roumeu. libertad-de-expresionEn El Mundo y otros diarios además de en numeros medios de comunicación se publica hoy que España desciende siete puestos en la clasificación mundial que sobre libertad de prensa elabora cada año la ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF).

Explica El Mundo que según la ONG, en nuestro país “todos los periodistas no están sometidos a las presiones de ETA con la misma intensidad, pero todos denuncian un clima de hostilidad”. El descenso es considerable y preocupante si tenemos en cuenta que llevamos más de treinta años conviviendo en un sistema democrático auspiciado por su correspondiente Carta Magna que garantiza un contexto de paz política y social. Quizá no corra peligro la integridad física de los periodistas de forma alarmante y en sentido general, si lo comparamos con la situación bélica que se registra en otros países. Pero a pesar de ello muchos de nuestros compañeros, como se reconoce en este informe, tienen que lidiar cada día con ETA. El terrorismo que todavía soportamos también es “ancestral”  como lo es cualquier intento por silenciar aquello que incomoda o no conviene divulgar, y ha minado muchas vidas entre los profesionales de la prensa.

Aunque el informe señala que “la libertad de prensa está garantizada en España”, la situación deja algo que desear en terreno político. Reporteros Sin Fronteras se lamenta de que España “no haya logrado reglamentar la cobertura mediática de las campañas electorales, que a su juicio limita en exceso el margen de los profesionales de la información para tratarlas”. Y esto me lleva al terreno que quiero abordar que es el del inexacto concpeto de libertad de prensa en el ámbito político que con frecuencia manejamos y repetimos, y al que deberíamos referirnos como el que padecemos y aceptamos (aunque unos más que otros, pues la decisión última nunca pasa por el redactor).  Y me explico.

tengounapreguntaparausted2Desde mi punto de vista programas como Tengo una pregunta para usted de TVE, no contribuyen a esclarecer información política relevante . O mejor dicho, no contribuyen de la forma adecuada a que los ciudadanos puedan adoptar (cambiar o ratificar) una correcta adopción ideológica, fruto de una interna, propia y exclusiva reflexión dilucidada base a su escucha activa, tras las contestaciones de los políticos que por allí desfilan. Con frecuencia el programa araña la superficie o roza lo anecdótico pero no profundiza que es lo que realmente interesa. Toda la ciudadanía termina hablando del café de Zapatero, el sueldo de Rajoy o la lección impartida por una joven con síndrome de Dwon. Que está bien, muy bien, pero no es información política, es titular, comidilla y unas cuantas páginas garantizadas en diarios y horas en tertulias.

Siendo el programa un acierto en cuanto a producción, puesta en escena y originalidad, este espacio televisivo al que no quiero restarle su interés porque lo tiene, resulta sin embargo ineficaz para desvelar las muchas decisiones, interpelaciones o propuestas, así como actitudes y contradicciones que la actividad política y todos sus actores generan cada día a día en el Congreso de los Diputados. Allí sobre todo, pero también en las habituales comparecencias o ruedas de prensa que tan a bien tienen convocar o de las cuales huyen como bellacos. Y por eso lanzo estas preguntas, las cuales por cierto, compartimos muchos de nosotros aunque como es lógico se avivan más cuando se avecina un nuevo episodio del programa. ¿No son acaso los periodistas que siguen y persiguen la información del ámbito político los más adecuados para preguntar a nuestros políticos?, ¿no son ellos los que conocen aspectos y detalles de leyes, propuestas, proyectos y demás medidas y decisiones, incluso sobre discursos, posturas, disensiones y divisiones mantenidas por los grupos parlamentarios o por alguno de sus miembros?, ¿y no resultarían determinantes las preguntas que estos periodistas especializados realizasen para que los ciudadanos conociesen a fondo y pudiesen posicionarse y decidir con mayor y verdadero conocimiento?Forges

El trabajo realizado por Reporteros Sin Fronteras que sitúa a España en el puesto 46 de un total 175 países, (la posición número uno se correponde con el de el país más seguro, en este caso Holanda) está, lógicamente, más preocupado por la vida de los que ejercen el periodismo en el mundo, pero nunca deja de sorprenderme lo asimilado que tenemos que aquí todo es libertad cuando en realidad hay cuestiones que continúan en el aire como la valentía y talla política que supondría para cualquiera de nuestros políticos el que alguno de ellos aceptase un escenario como el que yo propongo. A saber: un magnífico estudio de televisión (el medio preferido para estos lances y el más adecuado porque permitiría además interpretar reacciones) en el que nuestros políticos tuvieran enfrentados a varios de estos periodisas duchos en política nacional que a buen seguro lanzarían certeras y oportunas preguntas que con frecuencia se esquivan cuando se pisa un plató de televisión.

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