Alterando imágenes se altera el periodismo

Imagen de la portada de El Mundo el día 07.09.09. A su lado las dos imágenes que sirvieron para la fotocomposición objeto de denuncia de la Agencia Reuters.

Imagen de la portada de El Mundo el día 07.09.09. A su lado las dos imágenes que sirvieron para la fotocomposición objeto de denuncia de la Agencia Reuters.

Reutrers acusa a ‘El Mundo’ de vulnerar las normas del fotoperiodismo

La agencia de noticias Reuters acuasa al diario El Mundo de vulnerar las “normas básicas del fotoperiodismo” al manipular dos instantáneas distribuidas por la agencia el apsado domingo sobre el mitin de Rodiezmo (León) del presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Reuters considera que la manipulación de tales imágenes en la edición de El Mundo del lunes es “una violación” del contrato entre ambas compañías.

Reuters rechaza de plano la justificación deldiario. “Estamos muy sorprendidos y decepcionados con que El Mundo niegue haber manipulado las dos fotografías” de la primera página del día 7. La agencia discrepa del punto de vista del diario, puesto que “para unir las dos fotografías de Reuters y quitar al presidente del Gobierno de una para crear una fotografía panorámica compuesta, El Mundo ha tenido que utilizar un programa de edición y retoque digital de imágenes”.

Vida&Artes de El País 12.09.09.

Como se puede apreciar en las imágenes, lo que El Mundo publica como una única fotografía en realidad es la composición de dos imágenes capatadas por los fotógrafos de la agencia Reuters en diferentes momentos de un mismo acto político. La propia agencia distribuyó al resto de sus abonados las distintas tomas del acto de Rodiezmo. Y así es como comprobamos que la escena de la primera página del periódico de Pedro J. está construida con una foto en la que aparecen Fernández Villa (lider del sindicato minero de UGT), Alfonso Guerra y Rodríguez Zapatero, y en la otra aparece el presidente del Gobierno acompañado por Leire Pajín y Bibiana Aído.

Reuters, que expresó su malestar al día siguiente de conocerse su manipulación, además de sentirse decepcionada abrió inmediatamete una investigación, y recordó al resto de sus clientes las condiciones de uso de sus fotografías a las que deben atenerse respetando siempre los principios fundamentales de la agencia: “Veracidad, integridad e independencia de todos los fotógrafos y redactores de Reuters“.

El Mundo por su parte alega que la composición se debe a que, al no dipsoner de una fotografía con “todos los personajes” optó por “unir dos fotos sin modificar los contenidos de ninguna de ellas”. “Lo que hicimos fue quitar un Zapatero para que no apareciera dos veces. Y lo advertimos en el pie”. El pie de foto publicado enumera a los presentes “en las imágenes tomadas ayer en Rodiezmo”. Para el diario no hay manipulación dado que “la imagen refleja fielmente el contenido y la situación”. Pero el pie de foto que acompañó la imagen manipulada rezaba así: “Alfonso Guerra, el presidente Zapatero, Leire Pajín y la ministra Bibiana Aido, en las imágenes tomadas ayer en Rodiezmo”.

Si el presidente estuvo realmente allí, y estuvo, si se levantaron los puños, como se hizo, y si estaban todos juntos, exactamente igual de juntos como pretende testimoniar la foto de portada de El Mundo, la manipulación podría tener cierta justificación, pero no justificación completa dado que implica alteración de imágenes. Es decir, que si la composición es fruto de la unión dos imágenes que corresponden a espacios continuos, y que por diferentes avatares ha resultado imposible inmortalizar en su conjunto, entonces y solo entonces, unirlas mediante retoque fotográfico no alteraría en absoluto la realidad de lo ocurrido, y de lo mostrado en este caso en particular, aunque desde luego no resulta ético. Si por el contario, entre ambas imágenes que forman una sola, hay un espacio que no queda reflejado, la manipulación es contraria a los principios de la profesión periodística y en concreto del fotoperiodismo, al que se le exige la realidad física de lo fotografíado como evidencia irrefutable de una escena. Esa es su principal razón en respuesta a la función informativa.

Esta alteración deliberada y grave para la salud del periodismo va más allá del anecdótico recurso profesional en el que quiere sumirlo El Mundo, porque expone ante el lector una información visual que no se corresponde con el momento exacto de un hecho (aunque en esencia no cambie la percpeción del mismo). Pero el asunto letal que perjudica al periodismo que esta información pretendía representar es la falta de veracidad y la tergiversación de la imagen, que resultan injustificables desde el punto de vista informativo. Porque si para empezar nuestra lectura matutina descubrimos en las páginas de un periódico una imagen que no es real, ¿qué cabe esperar del texto que la acompañe?

En cualquier caso, nadie razonablemente informado en asuntos políticos puede llevarse las manos a la cabeza porque dirigentes socialistas levanten el puño en alto y entonen la Internacional. Son políticos que militan en un partido cuyas siglas van convenientemente acompañadas del término “obrero”, y por todos es sabido la afinidad de Zapatero, y, en general, de los socialistas, con UGT. El sindicato está ligado a su historia y a sus principios ideológicos desde su fundación. Pretender encender el fuego con este tema es un recurso infantil y poco imaginativo. ¿Alguien se escandalizaría de ver sentados en una misma mesa con sendos copones de licor a, por ejemplo, José María Aznar o Esperanza Aguirre y el presidente de la patronal Díaz Ferrán? ¿Acaso la derecha esconde sus afinidades con sectores, empresas o potentes personajes y economías?

Lo que de verdad preocupa es la invención de la escena y su inmoralidad, porque si lo que vemos no es verdad está claro que la imagen es mentira, y comprar un periódico para encontrar mentiras es matar la profesión. Para libres e imaginativos pensamientos ya encontramos suficientes páginas de opinión. 

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