El rostro del mal

Fotograma del anuncio para televisión de la campaña alemana para el Día Internacional del SIDA, 2009.

Fotograma del anuncio para televisión de la campaña alemana para el Día Internacional del SIDA, 2009.

Estoy de acuerdo con la denuncia y opinión de varias organizaciones que luchan contra el sida en relación con el desafortunado anuncio que pretende concienciar frente a la enfermedad, y en el que se incluyen los rostros de Hitler, Stalin y Saddam Hussein.

El anuncio en cuestión muestra imágenes de estos tres perversos personajes de nuestra historia realizando el acto sexual y pretende influenciar a los espectadores para que tomen precauciones frente a un posible contagio de VIH. Pero tras su visionado no parece tan clara esta loable misión. Más bien lo que transmite o a lo que incita es a asociar la enfermedad, y por tanto, a los enfermos, con los malvados rostros de los personajes del anuncio.

Los artífices de la campaña publicitaria, la ONG alemana Regenbogen, mantiene en su defensa que “el virus VIH ha causado la muerte de 30 millones de personas en el mundo, y que la campaña busca sacudir conciencias al relacionar al SIDA con el asesinato en masa”.

Pero en opinión de la ONG británica Terrence Higgins Trust, el anuncio “es insensible y estigmatiza a la gente que padece o porta el virus VIH”.  Por su parte, la organización no gubernamental Deutsche AIDS Hilfe (Ayuda alemana contra el SIDA-DAH) ha exigido la suspensión del vídeo y de la campaña que forma parte de las acciones preparadas para la celebración del Día Mundial del SIDA que tendrá lugar el próximo 1 de diciembre.

Dos de los carteles de la campaña contra el SIDA en Francia. Año 2008.

Dos de los carteles de la campaña contra el SIDA en Francia. Año 2008.

Además del polémico anuncio, la campaña está formada por una serie de carteles, un cortometraje de carácter publicitario para televisión además de otros contenidos menores, todos ellos creados por la agencia Das Comitee. El director creativo de esta empresa justificó ante periodistas de Associated France Press la elección de los personajes explicando: “Nos preguntamos qué otro rostro le podríamos poner al virus, y no podía ser un rostro agradable”. Sin embargo, el anuncio no muestra cómo hay que protegerse de semejantes villanos, es decir, del SIDA (siguiendo su hilo conductor), tan sólo enseña su “cara”. Lo cierto es que como campaña que busca la efectividad del mensaje deja mucho que desear. Y no es la única que asocia criaturas desagradables con la enfermedad; en Francia, en mayo de 2008, otra campaña similar, asociaba con insectos la enfermedad. No sé a qué se deben estos desatinos publicitarios porque la verdad es que aquí, en España, con menos dinero y más imaginación una conocida marca de loterías vendió “la tira” a través de una famosa “canción menú”. Pero volviendo a esto del SIDA, el asunto no debería ser tanto cuestión de impacto como de sentido común. Y con respecto a los villanos creo que deberían quedarse con la imagen que ya tienen y que por sí misma es suficientemente espeluznante.

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