Heridas sociales

José Luis Rodríguez Zapatero en el Congreso. Fotografía tomada de eleconomista.com.

José Luis Rodríguez Zapatero en el Congreso. Fotografía tomada de eleconomista.com.

Tras varias rectificaciones y un verano que pasará a la historia como el de “donde dije digo… digo Diego” el presidente del gobierno, en el debate inaugural del segundo período de sesiones del Congreso de los Diputados, anuncia la subida de impuestos con los que sumar 15.000 millones de euros “extra” a las arcas públicas. La presión fiscal es  una manera de atajar el creciente déficit público y poder financiar las medidas anticrisis. Pero Rodríguez Zapatero sigue sin despejar dudas. Habrá que esperar hasta la presentación del Proyecto de los Presupuestos del Estado para que se concreten los apartados a modificar.

Además, Zapatero, en su intervención de hoy, manifestó que parte de los ingresos que va a pedir a los ciudadanos lo va a hacer “por solidaridad y para cumplir con los más desfavorecidos”. Claridad de exposición que se escuda en una desesperada llamada al corazoncito de los españoles en unos tiempos en los que quien más y quien menos se acuesta diciendo: “¡Virgencita que me quede como estoy!”.

Pero si hay que juzgarle por sus palabras, éstas parecen sinceras y sin tapujos, o al menos directas, lo que sinceramente se agradece. El presidente reconoce que “aún no hemos salido de la recesión” y recalcó que “la tendencia  empieza a ser positiva”, palabras que avaló con el Informe de la Agencia Moody’s –agencia de calificación de riesgos- que mantiene la máxima calificación para la deuda española.

La cifra de parados, auténtica “herida social” en palabras del presidente del gobierno, continua su ascenso y es cierto que sin ayudas sociales los problemas se pueden acumular. España tiene la tasa de paro más alta de los países industrializados y somos el país donde  crear una empresa y contratar trabajadores resulta harto difícil.

CompetitividadPrecisamente, a partir de mañana día 10, los parados que hayan solicitado el subsidio extraordinario de 420 € comenzarán a cobrarla por un período máximo de seis meses. Zapatero cumple con la ayuda prometida en medio del debate sobre el necesario cambio del modelo productivo, y con la llegada de dos informes, fechados ayer, del Banco Mundial y del Foro Económico Mundial (o Foro de Davos), que ponen de relieve la pérdida de competitividad de la economía española y las carencias que obstaculizan su crecimiento. Lo que dificultará la confianza de los mercados internacionales, imprescindibles para la recuperación económica del país que necesita más que nunca la inversión.

España ha perdido 11 posiciones en la clasificación Doing Business (Hacer Negocios) del Banco Mundial que mide la facilidad o las trabas para la actividad empresarial en 183 países del mundo. Con esa caída, España pasa a ocupar el puesto número 62. En el Índice de Competitividad Global que publica anualmente el Foro Económico Mundial, España pierde cuatro posiciones al pasar del puesto 29º al 33º de los 134 países analizados. Nuestro modelo está en evidencia más que nunca, sonroja y lastra.

Por otro lado, el anteproyecto de la Ley de Economía Sostenible (LES), esperanza del principio del fin del sistema al que nos han conducido, presumiblemente, estará listo en el mes de octubre. Para Joaquín Estefanía, periodista de El País, “cuando conozcamos el desarrollo [del proyecto de ley] quizá sepamos adónde va este país y dónde nos conduce el Gobierno”. Según anunció el presidente del gobierno el pasado día cinco de septiembre, la ley será de carácter multidisciplinar y contará con seis ejes y un fondo de 25.000 millones de euros. El texto pretende mejorar la regulación económica y crear un marco normativo estable y predecible, con bajo nivel de cargas administrativas, mayor transparencia. E incluirá mecanismos para apoyar a las empresas, agilizar la contratación pública y potenciar la colaboración público-privada. Y promover reformas en la Formación Profesional para mejorar la cualificación de los trabajadores españoles. También se incluyen medidas para propiciar el ahorro energético y la movilidad sostenible.

En la cola del paro. Imagen extraída de cotizalia.com.

En la cola del paro. Imagen extraída de cotizalia.com.

Lo cierto es que esa herida de la que hablaba esta mañana el presidente está formada por más de cuatro millones de personas, y la cifra… aumentando. En algunos foros se anuncia que en septiembre se pueden llegar a los cuatro millones seiscientos mil parados. Nadie sabe cuando remontaremos, si es que es posible una vuelta atrás.

La intención de Zapatero de cara a las próximas semanas es la de entrevistarse de “manera inminente” con el líder de la oposición, Mariano Rajoy, para “repasar juntos el estado de las cuentas públicas”. Una invitación a tener en cuenta dado el escaso diálogo mantenido por los gobiernos populares de la etapa anterior a la era ZP. Sin embargo, la tensión del momento económico, la reducción del consumo y las incertidumbres abonadas desde el propio ejecutivo, con sus desaciertos y globos sonda, sumado a la percepción de realidad que tiene cada ciudadano que no es precisamente positiva,  apunta a que el otoño va a ser movido y que el presidente del gobierno lo tiene cada vez más crudo para convencer con sus planes que parecen fruto de la improvisación, o de la mala gestión de su comunicación, que para el caso es lo mismo. No olvidemos la importancia de los anuncios, la inexistencia de equivocaciones y la conveniencia de rectificaciones oportunas, en cualquier ámbito, y el terreno político más. Son reglas de oro de cualquier gabinete de comunicación que cuente con estrategia y adolezca de coordinación con el resto de ministerios. Y ésta es otra no menos importante espada de Damocles del presidente. Las otras heridas (económicas, sobre todo) son todas sociales aunque les pongamos apellidos porque qué finalidad tienen todas si no es obrar en este mundo cuya superficie pisan seres humanos con nombres y apellidos que conforman una realidad llamada SOCIEDAD.

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