¡Oh! La Luna

Llegada del hombre a la Luna. 21 de julio de 1969.

Llegada del hombre a la Luna. 21 de julio de 1969.

Esta imagen, llena de misterio y oscuridad, que descubrí gracias a la televisión, aunque con cierto retraso debido a la imposibilidad física de mi existencia, me acompañó durante la infancia suscitando fantasías, aventuras y viajes hacia lo desconocido. ¡Oh! La Luna. ¡Qué recuerdos evoca este astro!

Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins. Fotografía El País.

Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins. Fotografía El País.

Junto a tebeos, libros y un gran surtido de chuches, el Apolo 11 surcaba el salón del chalé de mis abuelos para cumplir innumerables misiones en busca, casi siempre, de marcianos, a pesar de llevar rumbo a la Luna. Lo que por entonces eran fantasías de niña, y uno de los acontecimientos más importantes registrados en el planeta, continúa siendo un asombroso logro humano que no termina de captar adeptos y también de levantar suspicacias. Pero el tiempo y las teorías conspiratorias no han logrado desvirtuar las imágenes que resultan igual de hipnóticas.

Hoy se cumplen cuarenta años desde que la NASA asombrará al mundo con su osadía. El 21 de julio de 1969 el hombre pisa, por primera vez, la Luna. Esta proeza histórica conmocionó al mundo, lo paralizó. Los más incrédulos pensaron que todo aquello era un artificio televisivo, y los más imaginativos temieron ante semejante atrevimiento humano. Pero el resto de mortales, la gran mayoría que dio por buena la aventura, no pudo despegar los ojos de las pantallas de televisión cuando por fin se dieron a conocer las imágenes de los astronautas Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins.

Pisada de Buzz Aldrin en la Luna. 1969.

Pisada de Buzz Aldrin en la Luna. 1969.

A bordo del Apolo 11, el proyecto espacial que supuso la inversión de 24.000 millones de dólares y que dio trabajo a 4.000 trabajadores, Armstrong, Aldrin y Collins culminaron la misión de la NASA y cumplieron un sueño. Tras cuatro días de viaje, sin la certeza de un regreso y a 384.400 kilómetros de distancia Neil Armstrong dejaría, además de su huella, una célebre frase para la historia: “un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la humanidad”.

Portada Revista LIFE. Agosto 1969.

Portada Revista LIFE. Agosto 1969.

Estas imágenes que nos parecen tan lejanas forman parte de los acontecimientos interplanetarios cruciales del siglo XX. Pero sobre todo constituyen la esencia del coraje y afán curioso e insaciable que aguarda en los seres humanos. No hay ni habrá muchos hombres o mujeres capaces de arriesgar así sus vidas, en pos de la ciencia, de la aventura y de la historia, pero su ejemplo, como describe Pablo Jáuregui para El Mundo resume y constituye “un símbolo de la curiosidad del hombre por explorar lo desconocido”.

Es seguro que los medios de comunicación dediquen hoy espacio a este hecho. No es para menos. Han pasado cuarenta años y la Luna no ha perdido magia ni misterio. El tema fascina, encandila y acrecienta fantasías. Es cierto que ha habido numerosas proezas desde entonces, pero ésta, por ser la primera, por introducirse en mentes vírgenes de ficción, goza en exclusiva de eterno protagonismo. Yo, voy a celebrarlo desempolvando naves espaciales con las que regresar a mi infancia. 

Uno de los trabajos periodísticos que mejor ha condensado la información (de ocio y entretenimiento más que científica) relacionada con este hito histórico ha sido realizado por El Mundo en su edición digital. El Mundo ha sintetizado datos, nombres e impresiones de la llegada del hombre a la Luna de tal modo que divertirse y permanecer informado sobre este asunto no lleva demasiado tiempo. El especial titulado 40 años en la Luna consta de siete apartados (La odisea del Apolo 11, La misión, Los 12 magníficos, Así lo viví, Fascinante, La carrera espacial, El regreso) con los que empaparse de historia y ciencia, y, bueno, también de cine, música y ficción. Habrá fragmentos en los que querrán subir el volumen.

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