Ugo Mulas, el fotógrafo pensante

“…Nosotros queríamos hacer de foto periodistas, de foto reporteros de ciudad… sólo después he entendido que en realidad éste era un aspecto instrumental”. Ugo Mulas
Lina Mainini, Alfa Castaldi, Arturo Carmassi y Cesare Peverilli. Bar Jamaica. Milán, 1953-1954. Archivo Ugo Mulas.

Lina Mainini, Alfa Castaldi, Arturo Carmassi y Cesare Peverilli. Bar Jamaica. Milán, 1953-1954. Archivo Ugo Mulas.

Fotografió a los artífices del movimiento neoyorquino Pop Art, a cineastas, escultores, pintores, literatos y filósofos… Vivió y trabajó en un eterno proyecto que nunca llegó a ser completado porque su muerte nos sorprendió en 1973. Analizó y examinó una a una sus imágenes, el hecho mecánico de la captura y los componentes del proceso fotográfico. Así era Ugo Mulas, el eterno fotógrafo pensante.

La exposición de Ugo Mulas, que estos días puede visitarse en la sala de exposiciones del edificio Bronce del BBVA (Paseo de la Castellana, 81), está vertebrada en las tres grandes fases en las que se puede dividirse su obra . Tres grupos en torno al neorrealismo con el que el fotógrafo sorprendió Milán, el trabajo en las diferentes ediciones de la Bienal de Venecia, y la serie Verificaciones que resume el proceso fotográfico con todas sus implicaciones. Sin embargo lo que sorprende de todas ellas no son sus connotaciones identitarias y particulares sino su aparente normalidad estética que trasciende incluso por encima de la calidad. Esto se puede apreciar con claridad en la relación fotográfica que Mulas estableció con la ciudad de Milán entre 1953 y 1954, en la que aparece una ciudad paralela, alternativa a la gran urbe milanesa. En ellas el peso del anonimato cercano formaliza las contradicciones de la civilización.

Justo todo lo contario nos sorprende en las escenas del Bar Jamaica de la misma ciudad, donde aparecen reflejados en un sutil entramado amigos y artistas con los que según el fotógrafo conviviría, y con los que “pasó de pensar a trabajar pensando”. La comisaria de esta acertada e interesante exposición, Enrica Viganò, define su trayectoria como una contundente demostración de la “evolución del lenguaje fotográfico”. Y en efecto se trata de la mejor definición para el trabajo de Mulas.

Al observar su obra percibimos a un fotógrafo que se desenvuelve concediendo paralela atención a la escena y sus procesos de materialización. Sus imágenes no son sólo el referente italiano de un gran observador, sino que conjugan la cotidianeidad de la vida con la relevancia de los hechos capturados. Así, sus retratos tienen más que ver con la pose del personaje frente al mundo que con su supuesta espontaneidad. El fotógrafo declaró en cierta ocasión que “no hay más retrato que aquel en el que la persona se pone ahí posando, consciente ante la cámara”.

Serie retrato del escultor y pintor Alberto Giacometti. Biennale. Venezia, 1963.

Serie retrato del escultor y pintor Alberto Giacometti. Biennale. Venezia, 1963. El artista suizo acaba de conocer que ha logrado el máximo galardón. Ugo Mulas.

Cuando Ugo trabajaba el retrato, género que consideraba hermano menor del reportaje, huía de lo bonito, su objetivo era mostrar un resultado que fuera fiel al personaje en función de su trabajo. Buscó el modo y la actitud decisiva y definitoria de los protagonistas. Entre ellos están Duchamp, Alberti, Miró, o la escritora y periodista Oriana Fallaci.

La personalidad e inquietudes de este artista le condujeron a explorar múltiples facetas, y esta selección testifica una labor que bien se expresa con sus palabras: “El fotógrafo carga con la tarea de identificar su realidad, y la cámara tiene la misión de registrarla en su totalidad”.

Sus constantes investigaciones le llevaron a desglosar todo el conglomerado fotográfico en la serie Verificaciones, el último proyecto de su carrera, y del que el visitante puede hacerse una idea visitando la muestra.

Pero esta experimentación no resume por sí misma la obra de Mulas cuyo principal objetivo, al menos en relación con el complejo proceso material de la vida humana, tiende a reflejar una situación que es representativa de un conjunto más amplio y que fue una de sus principales y variadas búsquedas constantes.

Rafael Canogar, Eduardo Chillida y Antonio Saura. Venecia 1958. Ugo Mulas.

Rafael Canogar, Eduardo Chillida y Antonio Saura. Venecia 1958. Ugo Mulas.

 
Ugo Mulas, estudió derecho. Comenzó su trayectoria profesional como fotógrafo en 1954. Su formación, desde entonces, fue permanente y autodidacta. Abordó todos los géneros: retrato, moda, reportaje, publicidad, investigación y arte. Estuvo en los principales certámenes, exposiciones y fiestas de mediados del siglo XX, inmortalizando un periodo fecundo de jóvenes artistas que se la jugaron con su particular y arriesgada forma de percibir el arte. Hasta tal punto que la fama lo alcanzó con la presencia de su cámara en Nueva York, en plena eclosión del Pop Art.  Este gran fotógrafo veía en las imágenes de plata un medio e idioma propio. Eternamente crítico analizó la función documental de todo disparo. Sus trabajos han estado expuestos en instituciones nacionales e internacionales. Murió de forma prematura en 1973; con su desaparición concluyeron también veinte años de carrera e investigación fotográfica.

La exposición de Ugo Mulas está inscrita en el recorrido propuesto por PhotoEspaña 2009. Se puede visitar hasta el 26 de julio en la Sala de Exposiciones del BBVA, C/Paseo de la Castellana, 81 (edificio Bronce).

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