Premios Asociación de la Prensa de Madrid

70º entrea premios. Foto El País 24.06.09

La Asociación de la Prensa de Madrid (APM) entregó ayer los Premios de Periodismo APM 2008 que reconocen la labor profesional de periodistas. El presidente de la APM, Fernando González Urbaneja, en su discurso, señaló la importancia de estos premios que reconocen el empeño de los periodistas por ofrecer a sus audiencias un trabajo bien hecho, es decir, por practicar el mejor periodismo.

 Urbaneja: “Estos premios quieren ser homenaje al buen periodismo, de autor, al trabajo bien hecho más que a la notoriedad o el reconocimiento público. Se trata de la dignidad de la profesión, la que creemos que representan los premiados”.  

Los premiados han sido: Alfonso Sánchez (RNE); Rosa María Calaf (TVE); Florencio Domínguez (Vasco Press y La Vanguardia); Beatriz García, Premio Larra, al periodista menor de 30 años, (Canal Cuatro y CNN+); Pedro Montoliú Camps (Madridiario.es); y, Alejandro Echevarría (Pdte. Telecinco). Para todos ellos: ¡Enhorabuena!

Inevitablemente la crisis económica, las dificultades en torno al trabajo periodístico y la precariedad laboral no faltaron en los discursos. Las adversidades actuales, que están haciendo estragos en todos los sectores, también afectan a los medios de comunicación y a sus trabajadores, que además afrontan su particular crisis propiciada en buena medida por las nuevas tecnologías y los cambios de hábito del lector. “Vivimos el mejor de los tiempos para el periodismo y también el peor”, escribía John Carlin hace poco tiempo para El País en un reportaje en el que ofrecía una radiografía de la situación e incluía las principales corrientes de opinión. Por eso, en la entrega de los premios, la periodista Beatriz García hizo referencia a los jóvenes y sus ilusiones al entrar en el mercado laboral. Y el presidente de la APM, sin olvidarse de la principal labor de la asociación periodística que es defender el empleo, mencionó a los parados, prejubilados (entre los que se encuentra la veterana Rosa María Calaf), regulados y excluidos.

Como en toda fiesta con motivos de alegría no podía faltar un final esperanzador y fue el propio Urbaneja el encargado de proporcionar la tan necesaria chispa de esperanza: “De todas las crisis se sale, más o menos maltrechos. Ésta es una crisis dura, que esconde muy al fondo oportunidades”. ¡Ojalá que así sea! 

En cualquier caso, y obviando por unos instantes los problemas que acosan al periodismo, envio mi felicitación a estos profesionales  cuyo esfuerzo por realizar una labor indispensable no ha pasado inadvertido.

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