La veleidad conceptual de Chema Madoz

Fotografía de Chema Madoz.

"Al principio el objeto estaba ahí y el trabajo era puramente fotográfico. Pero con el paso del tiempo empecé a fabricar objetos". Fotografía de Chema Madoz.

Espejismos sobre la realidad o tergiversación de los objetos centralizan la obra fotográfica de Chema Madoz, un pertinaz ilusionista que desafía la conceptualidad de lo que vemos desde principios de los años ochenta.

Gracias al esfuerzo de la editorial La Fábrica, que tantas veces nos proporciona gratas sorpresas, sale a la luz una colección que bajo el título Obras maestras pretende divulgar el esfuerzo de artistas de la imagen de reconocida impronta. Chema Madoz tiene la fortuna de protagonizar el primer volumen que abarca 300 de sus metáforas visuales, desde sus inicios fotográficos que demuestran su avezada predisposición hacia el objeto hasta las últimas obsesiones realizadas en 2008.

Fotografía Chema Madoz.

Fotografía Chema Madoz.

El trabajo de Madoz responde ciertamente a esa obsesión por lo inesperado, a la necesidad de encuentro entre su visión y los objetos desperdigados en el mundo con el que se esfuerza en  descubrirnos una alternativa a la aparente realidad.

Sus imágenes tienen el inconfundible código de barras que le proporciona exclusiva titularidad, una marca que ha sabido perfeccionar año tras año desde que el fotógrafo madrileño se decantase por mostrar el mundo material del engaño al margen de lo humano.

Para Madoz el hilo conductor de su obra, con frecuencia desprovista de emociones, es la versatilidad de vislumbrar en cada objeto un desafío de conceptos. Una ambivalencia inusitada.

Atlas. Fotografía Chema Madoz.

Atlas. Fotografía Chema Madoz.

El fotógrafo juega con las imágenes y sus posibles proyecciones. Es el artista de la manipulación, un ilusionista que trabaja en blanco y negro porque reconoce que por esa ausencia de color “las imágenes pertenecen a un territorio distinto que tiene que ver con lo imaginario”.  

Fotografía Chema Madoz. 1987.

Fotografía Chema Madoz. 1987.

 Ensalza el objeto y sus peculiaridades jugando con sombras, aristas, estados y posiciones. Encuentra lo que nosotros no buscamos. Observa donde nosotros sólo miramos. Y si en alguna imagen vemos algún ser humano su papel no es protagonista sino excusa. Así sucede en la imagen de mujer donde una copa de coctel además de sugerir un trago intenso y seco potencia la imaginación con fantasías eróticas.

Como el mismo fotógrafo reconoce, “la mirada va madurando con el tiempo”, y su discurso artístico ha mutado en una conjunción de fotografía, escultura y poesía que desvela el interior del artista.

 

Madoz ha seleccionado junto al también fotógrafo Chema Conesa las imágenes que componen el volumen que publica La Fábrica. La editorial no es la primera vez que dedica esfuerzos a la obra de Chema Madoz cuya solvencia artística le ha proporcionado galardones como el Premio Nacional de Fotografía otorgado por el Ministerio de Cultura, el Premio Higasikawa del Higasikawa PhotoFesitval de Japón, o el Premio PhotoEspaña en el año 2000.

Más información sobre el fotógrafo Chema Madoz en http://www.chemamadoz.com/

About these ads